La gestación de la ternura
Y después
Salivar al mundo
De todos los males
Protegerlo así, con esa saliva
Una capa
De moléculas estoy hablando
es hora de sahumar tu casa
que me saques de una buena vez de allí
no es la muerte de nadie
es dejar de estar presente
donde las agujas no nos recorren
mi composición maldita de fragmentación
me instala en los refugios con peso muerto
con una alegría fuera de órbita
y se me debe echar sabiendo que aún hay cariño suficiente
para acariciar siete lomos de bestias dormidas en la vereda catorce veces,
es decir, de sol a sol
es hora de sahumar tu casa
como un sacerdote bueno como una hermana santa
de pedir a los espíritus que me acompañen
por el pasillo largo hasta mi calle
que mi cuerpo ya está afuera!
es hora de sahumar tu casa
necesito también mi entero aquí
necesito verme la punta de mis dedos,
moverme por la hostilidad del mundo
con la mayor parte de mi contorno
poder bailar una música que suene en el pecho
en todo caso, llevaré la bandera
que arrastra su mitad mojada
hasta un dique viejo,
y ahí entonces, toda mía ya,
corte o sane mis partes
es hora de sahumar tu casa
y en el temblor de esta noche es urgente
la gente no enloquece porque sí
por capricho de aforar desarraigos
ni por reparto de los astros
no se enloquece porque sí
se narra por mandato en todos los idiomas
lo que está a punto de perderse para siempre
y en ese afán todos saben
cómo viste la cordura
Troya ardió pero siempre es presente
y a mi Comisura triste la quiero en pasado
(algo no puede ser un sitio pero comisura es un lugar)
la gente no enloquece porque si
atina a perpetuarse en grandes cosas
y las grandes cosas son bien pequeñas,
como esto que tengo acá,
y por pequeñas, indefensas
frente al bestial deseo
de perpetuarse
es que se puede oír
como llora un capullo
no tuve un cuchillo en la mano
apretado el mango demasiado pequeño,
cortando parte de mi robusta carne
de la palma bien alimentada
hallé los nervios reunidos a la ira
y ahí nomás los maté a los dos
como una niña de mucha plaza
duermo ahora sobre algunos pedazos de inocencia
que aún no fueron arrancados
no tuve un cuchillo en la mano
apretado el mango
pero parece que sí lo hice
YO NO TUVE UN POTRILLO yo no tuve un potrillo no pude verlo crecer en el campo al descuido de los eclipses y de los huesos a su galope mi ...