"hay un tiempo que transcurre entre ver pensar
y no decir, parecido a una caminata con el futuro
sin saber porque no se adelanta un poco
o al instante preciso de la luz
sobre aquello que crece
de espaldas a una" Sine
no tuve este rostro antes
este es, por el cristal lo juro,
el de quien me veía
hace un rato
recién
la sonrisa que esconde la preocupación
la niña inquieta en el borde,
al riesgo de tocarlo todo
porque ciega
acaricia y dimensiona
(un afiche la juzga)
el ceño fruncido por la moneda corriente
la existencia tirando de los párpados,
las labios en el pordecir
la inexplicable ternura empuja a la pena
que por querer siempre nombrar a las estrellas llora
y ahora no sabemos porque está mojado el piso
nacen cientos de motivos, todos quieren el pecho
todos quieren abrigo, y sobre todo,
quedarse en la expresion para siempre
no puedo recordar la cara que puse
pero me la han contado
el cristal
el pordecir
la ternura
menos mal
que ahí estaba
quien me veía
hace un rato
recién