jueves, 15 de mayo de 2025

ME APENAS, OMBÚ

y no logró el paisaje,

porque ignoro las especies,

acunarme a la sombra

    porque ignoro la palabra 

    y nombro solo las cosas que hay arriba

    arriba de las copas

    entre las hojas

        se me dicen desde esos vacíos

        en voz baja

        y no puedo dormir así


se oyen desde lejos araucarias de gritos

como los mansos esperan dormidos

y pelean olmos contra la mitad de occidente

me apenas, ombú, por instantes tanto

que sabiendo que ya pasa, que ya sana,

que deseando la sonrisa trague la lágrima, 

tanto, ombú 

que acacia el desgarro

me apenas ombú,

por instantes tanto,

que se me hace raíz 

cada presente

y deliro


el páramo que nos mire a los ojos

domingo, 4 de mayo de 2025

A DONDE IR ARDIENDO SIN QUEMAR

a donde ir ardiendo sin quemar?


toco puertas 

de casas

golpeo breve 

los cimientos mansos

prometen para siempre

el pasado


irradio el calor

alejo anfitriones

vecinos conocidos

alejo al salvavidas

al rescatista

y a un carro vacío


lo animales han huido antes

a gran velocidad

mi propia mascota,

cuando yo, aún tibia,

inspiraba una cura,

me lamió la compasión

a contrapelo, para dejarme


camino lento

para mantener la llama sobre mí

el espíritu inquieto, compañero,

se queja vencido en su coraje


a donde ir ardiendo sin quemar?


y las cosas peligran a mi paso, 

esa es la verdad, 

(no soy una buena estela)

las especies y los contenedores

las hojas secas, las infancias


la combustión 

dice asilo

pide refugio

sin palabras ella

sin aliento yo


(mi evangelio dice: cuando me consumo, 

las partículas me fragmentan, 

resultando dos cigotas, nadadoras y valientes, 

una amenaza y una de oriente medio, 

una ardida y una tina fresca de llantos suaves,

pero eso es religión, 

ya era fuego antes)


a donde ir ardiendo sin quemar?


tengo sed

soy vapor

tengo hambre

soy pan quemado

llevo mensajes claros de luz

no voy con las manos vacías

no voy a robar


desisto, manifiesto de mi rebeldía,

de intentar la salvación,

así que paso como una reina

me saludan con trapos húmedos

bajan las persianas

cierran ojos y puertas


se ha levantado viento

me quedo en un perímetro seguro

espero que no pase nada


jueves, 20 de marzo de 2025

el potencial de la herida

o secando al sol

o aquí con mis manos muralla 

para que no todo se derrame

hurgando hasta quitar la infección

o vendiendo gasas en la frontera

sin idioma

o en creyente sanación

con un rezo de queja

apenas soplando

vírgenes y santos


o


aquí ignorando, presente afiebrado,

me preocupo por el hilo de sangre

que me sigue


será de otros

porque parece que no duele

(a mí 

no me duele,

digo,)


caminando hacia atrás 

ajada la camisa

la bala

la pala

veo que agonizan

mis propias partes

mientras los otros

duermen tal vez


la luz atraviesa

me hace un túnel

un ojo

un tranvía


voy a esconder allí

un poco de tierra y unas semillas

yo también

debo estar soñando

rendida sobre la hierba

o sobre una alfombra

tomada de la baranda,

con las manos sobre la mesada de la cocina



lavando todo mi cuerpo

porque no encuentro 

la marca

y estoy herida


viernes, 7 de marzo de 2025

esa intensa marea,

manía de agua mía,

de nadarlo al mar

entero, sin descanso

para que siempre exista

con o sin los pequeños barcos

que nadie nunca ha visto conmigo


después de todo

desde esta orilla

tiburón y exhausta

sirena de risa

insolada y sedienta

déjame decirte:

araucaria

páramo

estepa

amor

todas cosas de la tierra

querida

no te lee

no te lee

sabe leer 

pero no te lee


sos la vocal

que se come la intención

y el hambre


no seas indiferente a la piedad

que las letras a los gritos piden

no sos misa ni evangelio,

pero te están rezando para que concedas algo,

para que escribas menos


quieren descansar sobre el espacio


no te lee

sabe leer

pero no te lee

porque la última vez

le mojaste los ojos con el mar

y ardieron de sal

martes, 25 de febrero de 2025

lo ajeno

el milagro de los pájaros
no es el vuelo



dice el ladrón
que para enamorar
o eclipsar,
hay que disociar el tacto de la vista
hurgar entre la ropa
con la mirada sobre la nuca

encontrar sin pretensión
el corazón entre las estrellas,
y robarlo 
 

compartir calabozo con el amor

antes, 

delinquir juntas


aprender a esbozar atisbos

antes, 

saber tinta la sangre


animar al corazón contra la pared

y que nos diga algo


de cualquier modo, pasa rápido

el pavor humano es,

una vieja locomotora


soy un robusto maquinista

que hendido se abre sobre el paisaje


la mancha del kilómetro setenta y cinco

es una pena o una casita?


soy suficientemente fuerte,

mi terraplén,

para ambas respuestas

sudestada

 bajar a cazar y atraparme

reconocerme antes del fuego,
el hambre de la soledad

sudestada, vine aquí, entre la vegetación
pensé en describir al colibrí amargo
de mi poema aquel,
el del buche,
no pude,
pues solo quise pasarle la lengua
a favor de su pelaje
me agazapé, felina
y esperé

otro, alguien, sujeto de pluma, esboza:
su pecho al ras de la tierra
los codos y las piernas en flexión
muerta parece de miedo
porque respira,
no emite sonido,
ni el viento alcanza a mover su cabello
como si lo hubiera perdido recién TODO
como si se hubiera dedicado ENTERA
y ahora se dejara alcanzar
por la primera fiera
que la huela
como si la hubieran deseado estatua
inerte o fecunda
para muerta, está incómoda


el colibrí no está visible desde otros ángulos
y nadie quiere moverse,
la objetividad
sería un escándalo

hospital / maría magdalena

trastorno


levante la mano el síndrome

que persiste camuflado de síntoma

sobre la patología de base

que tire la primera piedra

de bronca a la nada


a ver que grito sale del fantasma

sábado, 14 de diciembre de 2024

estás viniendo?

porque te escucho


cómo tomás el presente

cómo separás tus cosas rotas

de las otras

cómo apagás el ventilador

y detonás lo viciado,

lo todo pensado


oigo la lluvia del perfume delicado que prepara tus palabras

el balbuceo de tus versos, el ensayo de sus expresiones

incluyendo el sonido de tu tela al abrazar


estás viniendo?

porque te escucho


y me veo entonces, esperarte

preparo la casa, barro lo que cayó de mi boca

lo que dije, pedazos y migas

meto las sillas pegadas a la mesa

(acá no se sienta nadie)


enciendo el silencio

y genero tres diálogos posibles

de menor intención a mayor emoción

de living a cocina

de una ceja a otra

de mi corazón inclinado

de su parte húmeda

hasta lo amado árido

(me distrae el roce de mis tobillos)


pero esto es fricción en el cuerpo

y me deshago en un calor insoportable

entonces decido que es mejor que me encuentres

entre el sillón y la gata

con lo imaginado tan tibio

que no sepamos si estamos sucediendo

si venías 

y yo estaba

o si extendimos el deseo

a la propia maleza

a la fauna en la siesta

y entonces nada que hacer aquí

el movimiento



ahora una manifestación ruidosa pasa,

reclaman el derecho a percibir

sin caer en emboscadas

ni en cantos gregorianos

y no escucho otra cosa




 


YO NO TUVE UN POTRILLO

  YO NO TUVE UN POTRILLO yo no tuve un potrillo no pude verlo crecer en el campo al descuido de los eclipses y de los huesos a su galope mi ...