resulta que cuando llegó el primer beso a su vida
ya guardaba las cucharas en el cajón de las medias
luego vino la crecida
se inundó todo
y aprendió a nadar
resulta que cuando llegó el primer beso a su vida
ya guardaba las cucharas en el cajón de las medias
luego vino la crecida
se inundó todo
y aprendió a nadar
miro el cerezo
en el paisaje de aquella película
me gustaría mucho olerlo como a mi me gusta oler
pasando la mejilla sobre cualquier textura
llegando hasta la nariz dejando que mi animal inhale
depositando el aroma robado
a los pies de la leona dormida
refugiada en el horizonte de mi sien
la imagen vence al subtítulo
lo desintegra en la totalidad
la narración me come entera
fuera de serie, a veces rozamos nuestros hombros en el subte
al mismo ritmo de aquella escena
y me confundo
y pasamos algunas estaciones
y puede ser que esté yo,
recién amanecida,
siendo llevada,
junto al cerezo
a un sitio desconocido
al páramo que me quiere árbol
le pido tiempo
es poco un solo cerezo
para mi desenlace
me bajo en la que viene
con el aroma, el cerezo
y su hombro
o el mío
en el fin
se abre el debate
y debería volver al principio
con un miedo religioso
paramos el auto en la ruta
a esa hora en la que suele aparecer el diablo, recién bañado
con dinero para gastar
en cosas buenas,
yendo a buscarnos
pasando por al lado
sin vernos, sin olernos
ignorando nuestra fe,
pasa ciego
escuchamos como canta nuestros nombres,
su música nos hace invisibles
nos quita el género
en un ademán se lleva nuestro miedo
pasaremos entonces
otros tres meses más sin rezar
me llaman
voy
no me llaman
voy
siempre voy
son animales transpirados
como los humanos
ocultos bajo sabanas
con un manto de selva
y llenos de ramas
que salen y se meten
salen y se meten
pero entonces sí son animales
apenas me ubico en mi vértice
me desgarran a mordiscos la piel
aún no tengo edad para sangrar
soy un largo y joven tiempo
sin cuerpo, lo que transcurre,
soy, mas pequeña
que el pecado original
en lugar de malas palabras
aprendo a salvar el mundo
lo hago
me gusta
aquel vértice frío
se calienta
lo abrazo, creo
consume mi futuro
fijo la manía de sacudir mi cabeza
dejo de creer en la magia
para siempre:
Tengo frente a mis ojos
la maquinaria del truco
la cruda y salvaje
humanidad con su cabello
desaparecen mis partes así:
de la cintura hacia abajo,
a todo vapor sigo con mi pecho
que debo hacer
cuando me llaman
o cuando no me llaman
y voy,
más que presenciar
un ritual devastador
en ese vertice mío,
con un obediente retazo de terciopelo apretado en un puño?
que hay que hacer
sino salvar el mundo
si me dan también la vida
los profetas nos animan
se turnan, mientras unos nos empujan
con palabras santas y pecheando con su cruz
otros duermen para soñar
la nada que nos abisma
(y que manera de sentir)
los profetas escriben sobre actas
que dejan en sus mesas de luz
y en una posta, como en un parte,
imprimen las novedades:
hoy creyó un poco más
hoy lloró
gruñió menos
y balbuceó algo eterno
(confundirás con el amor lo que sana /
mendigarás lo que abandonaste /
y simplemente desearás)
los profetas nos ven crecer,
somos contemporáneos en este paraíso
yo aprendí a correrlos con besos
yo, con esas ganas de tierra, boca arriba
con los riesgos, aprendí eso,
a correrlos con besos
con el único cancionero
que conozco
aún no vi las ballenas
ni dije este es un álamo
aquel no
aún no mudé de casa
ni ví la torre más alta
y dije esta es
si me ves llorar
y te quedas un ratito
(si no vas a buscar algo)
verás como de pronto
gruño como perro
resoplo como toro
y si todavía estás,
también como se me pasa
por todo lo pendiente
en la guardia
recuperó su corazón
y latió lo siguiente:
me preocupa que seamos
demasiado grandes para el universo
el síntoma que debió atender
antes de constelar
tenian la misma edad antes
y vivían en el mismo barrio
se sabían en las meriendas
extendían la plaza y la pileta
a las sobremesas atiborradas de las horas
para seguir oyendo al viento en ramas
que las familias por llevar el pan,
lo olvidaban, o lo llevaban
en sus mejillas
tenían los sueños en sus bolsillos
junto a la tierra del día
pero después del estirón
les pasó algo
se desconocieron
perdieron el olfato
Invadió una cosa
sus patios
dió flor eso que asomaba en los canteros,
que los grandes negaban
y la infancia ignoraba
entonces eso que lleva lo que enreda
a una habrá encandilado
a la otra habrá resguardado
tenían la misma bicicleta
herencia del hermano
con manubrio metejón
pero después del estirón
les pasó algo
una guardó los juegos
la otra los negó
una moldeó sus muslos
la otra se desvaneció
para casi siempre
sobre sus gemelos
hay solo dos posibles
y aún en esta niebla
ya se cual soy
cada vez que me sumerjo
esperan un nuevo record
tal vez lo haga
pero la apnea es bautismal
voy braceando y pateando
los pecados de toda la humanidad
crol, espalda,
pecho y mariposa
todos
como quien ataja la lluvia
en la palma, y asegura saber
de qué se trata,
escribí acerca del amor
con ambas manos,
y cuando me enamoré
no supe más, leer
mi lengua
no pude más, entender
mi letra ni mi música
amanecí en una hermosa casa
humilde y de aberturas cuánticas,
con vista a un bosque
lleno de especies nuevas
de aromas fuertes
poemas han sido
algunas marcas en mi cuerpo
un cariño bien dispuesto
el índice sobre superficies con polvo
dibujando signos de existencia
y pintando impulsos como telones, al parpadear
(jeroglíficos dice la ciencia)
anduve, mas que nada,
desnuda
como quien bebe el vino
y asegura las uvas,
escribí acerca del amor
con ambas manos,
y cuando me enamoré
entonces, se convirtieron en cartas
de inmigrantes, exagerados y melancólicos
encerradas en el mismo buzón
olvidadas,
que cosa?
no sé, esas cartas con los amantes, sus miradas,
sus despechos, sus paseos, los abrazos
y todas sus razones
las cosas todas que antes escribia
mientras de la tierra yo,
latiendo sin idioma
me salía de la piel
para profesarme afuera
para rezarme
para medir menos que el rosario
(por dios)
robar una estrella
y zapatear al mismo tiempo,
define por desbocado
mi lenguaje (cuerpo),
y lo siento mucho
pero ahora que no supe
y también sé
(soy acuática)
me demoro un poco,
porque apenas salgo
primero, esquivo capillas
y oraciones,
tomo remedios
y clases
me tanteo el cuerpo
y conservo la distancia a la luna,
creo
voy a salir buena
(mi niña)
YO NO TUVE UN POTRILLO yo no tuve un potrillo no pude verlo crecer en el campo al descuido de los eclipses y de los huesos a su galope mi ...