miércoles, 13 de mayo de 2009

El día en el que nos conocimos no llovía, le dije sonriendo
El día en el que nos conocimos era de noche, me dijo
Sí, recuerdo... recuerdo que desde tu auto la luna se veía espléndida, nunca había visto el cielo así... una y otra vez, mientras vos me hablabas y mirabas mi boca, yo no dejaba de observar esa luna... le dije.
Bueno, yo no recuerdo el cielo de esa noche, pero fué maravilloso, me dijo mientras tomaba las llaves del auto (el mismo auto) y encaraba la puerta de salida.
Beso, chau.
La otra parte él ya la sabe:
A los pocos días del primer encuentro fuimos al circo, a la carpa que estaba junto al río, y como hacía calor, bajé el vidrio de la ventanilla.... y ví que el color del paisaje cambiaba porque eran polarizados
Allí estaba la diferencia
La misma

miércoles, 29 de abril de 2009

prioridad, urgencia... y lo que se pueda

Ah, bueno...
Al llegar a casa, Loreley se encontrò que no tenìa luz. Primero, retò a cada uno de sus hijos varones que su vida junto a Máximo les había regalado, hace unos años atrás, donde a pesar del calor se podía tomar agua.
Comprobó, encendiendo cada lámpara de la casa, que todas se habían quemado.
Luego todo le que hizo fue casi correcto:
antes que se vaya el último rayito de luz natural, encendió siete velas, que distribuyó en los diferentes ambientes lejos de cortinas voladoras y de papeles inquietos
Mientras tanto calzaba a los niños y decía cosas como: será posible!!! Porqué así, de golpe!!! Porqué a mí!!!! buaaaaaaaaaaaa (lloraba contenidamente, lo que pasa es que no se contener el "bua" sin agregar sonido. Proximamente irà el audio de mi relato)
Los niños calmos frente a la inestabilidad de su madre y a la oscuridad reinante, en el molde como vulgarmente se dice, escuchaban las indicaiones de su madre:
vamos a ir a comprar lamparitas, se han quemado todas juntas, estamos a oscuras, no puedo prepararles la cena, no puedo leer, no puedo saber si debo comprar algo...
uno de los niños, el del medio le dijo que le parecìa raro, pero no pudo terminar su pensamiento porque la madre lo apurò para salir, para caminar más rápido, para crecer de golpe en una situación donde solo hay que ser adultos.
Caminaron un largo rato porque necesitaba casi diez lamparitas y el almacén de la esquina solo tenía tres, así que debió completar la compra en otros comercios.

Al regresar a su casa, Loreley llorò sin saber el motivo, ya abriendo la puerta sus lágrimas caían sin parar, casi era un arroyo de cachete.

Al parecer, observó que toda la cuadra estaba sin luz.

Ella se diò cuenta que a veces sucede que la prioridad impulsiva lleva a una doble fatiga

hay una segunda parte de Loreley, pero ahora no tngo tiempo

jueves, 23 de abril de 2009

por eso, por mi cerebro

tenés el cerebro así de chiquito, por eso...
no pensás, por eso...
tenés esto de inteligencia... me dijo él en tres discuciones en el transcurso de dos semanas

Tomé dos tazas de café instantáneo
más que porque me encanta, era evidente que quería estar despierta
Porque lo estaba esperando, sin los ruleros puestos, porque tengo cabello ondulado, pero con el rostro lleno de rencor. Ese sentimiento que te tironea de la falda y siempre termina descociendo la costura.
Esa sensación de calor en las orejas y frío en el corazón me llevaba a no hacer nada, nada más que esperarlo. Y como no hacía nada más que tomar café y pensar, cada minuto me indignaba más y más. Sumaba una cucharada de rencor cada dos minuots y ya llevaba tres frascos de café instantáneo llenos.

Luego me enteré que él venía pensando en la posibilidad en la que me encontraría tal cual me encontró. parece que mientras manejaba me imaginaba de esa forma, llena de rencor, con el rostro perdido en todas las demás situaciones que me llevaban a ese estado.

Esperé mucho el momento que llegó:
Abrió la puerta,´casi sin mirarme,mi energía le voló el cigarrillo. Así y todo se acercó para saludarme con un beso. Le corrí la cara y se fué a dormir.

Con la taza vacía atiné a gritarle alguna palabra que pudiera herirlo, pero el rencor que tenía no me dejó decir nada, la garganta estaba cerrada con un piquete de letras sucias y la verdad es que era muy tarde.
Sentada como estaba me incliné hacia adelante y apreté mi frente contra la mesa, hasta que sentí mi cerebro tan pequeño................................................................................. y alrededor, agua, mucha agua

..........................................................................................................................................................................
caminé con los tacos por el barro un día
en el campo de Rudy y me gustó
pero yo sabía que habría barro
y así y todo elegí (yo, no mis pies) los tacos

martes, 14 de abril de 2009

Suspiro


le pedí por favor que no me suelte

pero yo ese día tenía mucha fuerza

y pedaleaba tan fuerte


le pedí por favor que no deje de gritarme

porque me gustaba oir su voz en la velocidad

atravesada por el viento


pero tan fuerte pedaleaba que lo perdí...


sentí un empujón (el úlitmo)

envión

y supe que tenía que levantar aún más velocidad

lloré y arrojé lágrimas hacía atrás

donde estaba él, cada vez más pequeño y mojado... en el piso, mirándome (para él también pequeña cada vez)


luego miré mis pies a toda prisa

y miré el cielo

mis pies y el cielo, una y otra vez


la brisa me alegraba

miré hacia atrás y sonreí

tanto, tanto, tanto


seguramente allá había quedado él y las rueditas


Gracias

lunes, 30 de marzo de 2009

me preguntaba si podía tener una respuesta sin necesidad

me preguntaba si esta tarde todo mejoraría...
me preguntaba si esta tarde dejaría de preguntarme tanto todo
me preguntaba si esta tarde llovería tanto como para dejar la escalera de casa reluciente
y caí en la cuenta que para eso debería llover detergente, cosa que nos haría muy mal a todos los que no queremos llenarnos de nocivas burbujas
me preguntaba si esta tarde me llamaría por teléfono, me citaría en un café y luego me confesaría todo el amor que cada noche me dice no tener y yo asiento
y caí en la cuenta que para eso debería abrir frente a sus ojos mi diario íntimo
(alojado en el centro de mi alma) cosa incómoda para hacer en un bar
me preguntaba si esta tarde dejaría de llorar y entonces mis ojos dejarían de arder y yo dejaría de contestar "estoy con una gripe"... comentario a modo de espuesta sin pregunta previa
y caí que para que eso suceda yo solo debería dejar de escribir, por ejemplo...

sábado, 21 de marzo de 2009

de rótulo y etiqueta


habré sido toc, tímida, campeona, traviesa, buena alumna, bipolar, egoista, mentirosa, border line, introvertida la mas usada

la etiqueta en la que decía lo que yo era está arrancada
y ha quedado el espacio marcado pero no dice nada
solo se ve que hubo algo

el rótulo que me evitaba responder quien era yo misma, ya no está

pero ahora que soy otra cosa me toca levantar la mano
para hablar, y el corazón se me sale de lugar

dejé de leer el rótulo del otro
y el otro en casi todos los casos no se correspondía con su etiqueta
y ya no veo sino a los ojos de aquel que está a mi lado, o a mi frente

No tener etiqueta es maravilloso
pude arrancarme la etiqueta antes que no pueda hacerlo ni siquiera con alcohol
y si bien aún está la marca, tal vez de a poco, lentamente, se borre del todo

martes, 17 de marzo de 2009

de pequeña

de pequeña veía muchas películas de guerra de soldados alemanes
como no sabía pronunciar "alemanes" decía "animales"
también veía películas del lejano oeste
en la tele... nada más, luego todo era bajo el agua

son formas


He cambiado de corte de pelo constantemente en estos últimos treinta y pico de años

He cambiado de vestuario, pero siempre acalorada

Cambié de carteras y bolsos, y cambié mi alimentación

Cambié de avenidas y carreteras, varié caminos, senderos, atajos


El clima sigue cambiando y con él nosotras y ellos

la moda se pone y se saca, de acuerdo al agujero negro

(la capa se usa, porque el ozono está terco)

y el protector solar es ya nuestra última capa de piel


Seguramente estoy por cambiar de nuevo, de pelo, de ropa, de zapatos, de casa, de trabajo, de verdulería, de transporte, de música, de nada.


Y seguramente me encuentre igual

lunes, 2 de marzo de 2009

lunes, 23 de febrero de 2009

tengo la facilidad de disfrutar al contemplar las plantas que tengo en la escalera de casa
tengo la facilidad de entristecerme al ver la primer hojita seca

no tengo la facilidad de regar las plantas con las lágrimas de mi tristeza
no tengo la facilidad de preferir el cemento en época de sequía

martes, 17 de febrero de 2009

el monstruo de la noche


Cada vez que toca la puerta de casa, por las noches, me adelanto a su respuesta
entonces no pregunto nada y directamente le abro la puerta.
Le doy la espalda
llego a la silla
me siento
y recién allí, lo veo:
el monstruo de la noche

(siempre tengo la misma duda... vendrá de una recorrida, serán varios, que hará en Pascua, de que color es su sangre, etc???)

Solo con su acción se sirve un te y me ofrece un espeso café instantáneo.
Luego sin preguntarme nada comienza a fastidiarme con la misma canción de ..."sombras nada más entre tu vida y me vida.... sombras, lalala"...
Y conozco aquella nota en la que desafina hacia arriba y aquella parte que entona apasionado, con una voz única... si me dijera que me ama en ese sol la re sol, me escaparía con él.
Por suerte eso no sucede y me quedo

Entonces al terminar la canción saca de su bolsillo la gran lupa, la coloca sobre la peor parte de mi día y una vez seguro de mi atenta observación, se retira.
Lo que sigue es obvio:
comienzo a caminar por la casa, levanto las tazas, me lavo los dientes, todo lo hago con el amplificado episodio detrás mío... enorme y pegajoso me sigue y persigue.

Finalmente me acuesto y entro en el sueño con la gigante imagen de la peor parte de mi jornada.

Es el monstruo de la noche
que de día no está porque si golpean la puerta siempre pregunto "¿Quien es?"

YO NO TUVE UN POTRILLO

  YO NO TUVE UN POTRILLO yo no tuve un potrillo no pude verlo crecer en el campo al descuido de los eclipses y de los huesos a su galope mi ...