sábado, 25 de marzo de 2023

robarme todo

serías capaz de robarme todo?

despertar en el despojo afanado

que deja el aroma, sudor vivido?


serías capaz de robarme todo?

los anillos el frío la falta

los entresueños?


por favor te lo pido


te lo cambio por lo prohibido

que tiene escamas

espacios vacíos

y una fuente

constante

delincuente,

apacible en su deseo

llanto en movimiento


tan difícil llorar corriendo
y en este afán de llegar temprano
apuro la tristeza que se define en baldosas flojas
en dolor en el vaso
tan dramático llorar corriendo
y estos subtítulos en coreano
me recuerdan que ademas pierdo sangre y tiempo
un nudo puede ser en la garganta
tan desesperado llorar corriendo
poco dinámico
espasmódico
el porcentaje de la pregunta de algún extraño aumenta las posibilidades de nunca mas dejar de hacerlo y hasta la salida del desconocimiento de la parte y del todo
(el tope señora,
debe ser pateado siempre
con elegancia)
se llora corriendo cuando se escapa,
pubertad maníaca de razones de sobra,
de hormonas rezando por lo correcto
tan pasado llorar corriendo
como huida solitaria
la última en escapar
fuera de moda, chinga babea asusta
(same, puede venir el same)
he visto la explosión asomar por el fondo
con su fuego
he guardado el llanto para no paralizarme
y corrí en otra dirección
tan familiar llorar nadando
por tener que madrugar
por tener la cápsula dando vueltas en el organismo
y pensar que todo es posible
una y otra vez
llorar nadando
tragar agua
puede ser una opción
hidrógeno y oxígeno la existencia
luego hay engranajes,
que me hacen llorar

lunes, 2 de enero de 2023

es en sí

baja la mirada se ríe
se abisma veinte centímetros 
del destinatario del caramelo duro
se envuelve como una sorpresa que no es
parece frío pero son nervios calados
evita la pregunta infalible
y aparece un relato de infancia
toma otra pastilla para diseminar el aura
aumenta las pupilas del mentido

y la mentira misma 

es en sí,
en su propio colibrí amargo 
una ilusión desterrada,
una bandada de pájaros que alternan vuelo,
con ramas que se quiebran

es en sí,
todo lo que entre en el lagrimal
es la pubertad de la paranoia, 
es batalla pausada 

es en sí,
en su propio colibrí amargo
el familiar que tapa el sol
quien vende en el mercado
en la puerta de casa, 
en sus labios, en mis pies
vende una forma que no lleva valor
entonces es, 
por dios, 
un regalo divino 

es en sí,
en su propio colibrí amargo
un ave que no debería saber
a nada

no hay buche 
para la certeza
que es en sí,
en su propio colibrí amargo


orgánico te ofrezco

es legítimo el cariño que siento 

por cosas que no laten y fecundan?

pregunté primero por un puente de violín

que reposa suelto en la cocina


cuál es el origen del maíz que explota aquí, 

en mi tórax, cuando huelo el pasto húmedo?

pregunté después, porque lo que no se sabe,

siempre viene de a dos


creo que podríamos entonces, regar el pasto,

olerlo junto con algo de tierra en nuestras bocas

y luego dejar que el maíz se haga en mi pecho

terminaríamos sobre una sábana 

sobre el suelo mullido de lo que antes reímos

antes que oliéramos el pasto

antes que tu secreto

antes que nuestras madres

antes

mas tarde descostillaríamos una película

en el horizonte dramático sobre un sofá

sin subtítulos adivinando la trama


y todo sería casero

todo orgánico te ofrezco

en el origen 

de mi incertidumbre


lunes, 14 de noviembre de 2022

Extranjera en ciertos paises, en ciertas panaderias, en ciertas esquinas / 

si fuera noruega tendría otro idioma supongo, 

los omóplatos nevados y las venas marcadas de doble mano con abismos /

tendria una pena escandinava, una pena baja de bosques altos 

en lugar de este arrastre que es un tren de piezas de madera 

que un sastre me invita a tragar en las noches / 

es cultural de mi nación reirme de las propias caidas, 

despegar en la ciudad natal a la mañana sin destino rezando tener peso para bajar / 

en Noruega seria, tal vez, diferente. 

Por la cuestion de los omoplatos de la nieve que solo queda en los pinos y las rutas con asesinos en los costados. 

llevo un coctel siempre conmigo, que se mueve en la espalda al caminar 

y me habita en varias lenguas con tres silencios mal repartidos. 

Repatriadas las silabas, escondo mi mentón en la solapa porque 

me desparramo en la idea universal de fronteras deshechas 

y no puedo seguir un hilo. 

Ni aquí en mi nacion ni en mi extranjera generosidad de creer que ya soy de raiz. 

En la Suiza de mi abuela Herminia hubiera arrastrado otro tren, imagino en francés, seria de metal de bordes filosos lleno de tabletas de chocolate. Asumo que el humo del carbón es mentolado y los alpes de ese lado son mudos. El sastre no existiría. extranjera, suelo estar en la frontera fumando, intentando divisar a las bestias antes que me peine en sus dentaduras.

mi condición de ilusion es ese detalle que la paranoia, 

gimnasta (rusa) habilidosa, me guarda en una valija. 

Es porteña esa accion de convertir una espera en sofoco? 

En la Italia de mis otros abuelos estaria proyectando mi voz a todo lo que diera la locomotora de mi tren de arrastre, repartiendo la palabra de dios en cada pueblo. Y el sastre estaría sonriendo al lado de los alemanes. 

No soy noruega ni mi pena es escandinava

pero la nieve sobre los omóplatos entonces?

Con qué limito?

la máquina de humo


el eclipse terminará

con la ceguera que encandilarse provoca

apertura de telón:

una mujer busca sus manos 

con la derecha acaricia su mejilla

llora apenas, intenciona triste

la luz denuncia al horizonte

una calle azul se dispone en la escena

nada hay que entender

la mujer se inclina hacia adelante

sus manos toman su cabeza y se entrelazan en la nuca

la acción está callando al texto

así que derrama el silencio desde sus hombros,

ahora encogidos

traga aire y tiempo

traga al público y a la luna en su soporte

y apagón

miércoles, 9 de noviembre de 2022

 otra vez te parece una pavada respirar

me decís que nuestro sistema lleva un diseño delicado

para suceder desde el primer envión

que no hay que temer

que las apneas son carne crecida o mal gusto

la noche la electricidad de la piel y el fuego

apenas en la luz del día agazapado

el grito agarrado de las amígdalas

que allí dormido es amiga grande

amiga grande

escuchame por favor

amiga grande de mi voz

en tu silencio me dejo caer, un descanso

que escribiría en otro paisaje

que tipo de tertulia sería en un llano

que densidad de tinta tendría en otra población

YO NO TUVE UN POTRILLO

  YO NO TUVE UN POTRILLO yo no tuve un potrillo no pude verlo crecer en el campo al descuido de los eclipses y de los huesos a su galope mi ...