sábado, 21 de marzo de 2009

de rótulo y etiqueta


habré sido toc, tímida, campeona, traviesa, buena alumna, bipolar, egoista, mentirosa, border line, introvertida la mas usada

la etiqueta en la que decía lo que yo era está arrancada
y ha quedado el espacio marcado pero no dice nada
solo se ve que hubo algo

el rótulo que me evitaba responder quien era yo misma, ya no está

pero ahora que soy otra cosa me toca levantar la mano
para hablar, y el corazón se me sale de lugar

dejé de leer el rótulo del otro
y el otro en casi todos los casos no se correspondía con su etiqueta
y ya no veo sino a los ojos de aquel que está a mi lado, o a mi frente

No tener etiqueta es maravilloso
pude arrancarme la etiqueta antes que no pueda hacerlo ni siquiera con alcohol
y si bien aún está la marca, tal vez de a poco, lentamente, se borre del todo

martes, 17 de marzo de 2009

de pequeña

de pequeña veía muchas películas de guerra de soldados alemanes
como no sabía pronunciar "alemanes" decía "animales"
también veía películas del lejano oeste
en la tele... nada más, luego todo era bajo el agua

son formas


He cambiado de corte de pelo constantemente en estos últimos treinta y pico de años

He cambiado de vestuario, pero siempre acalorada

Cambié de carteras y bolsos, y cambié mi alimentación

Cambié de avenidas y carreteras, varié caminos, senderos, atajos


El clima sigue cambiando y con él nosotras y ellos

la moda se pone y se saca, de acuerdo al agujero negro

(la capa se usa, porque el ozono está terco)

y el protector solar es ya nuestra última capa de piel


Seguramente estoy por cambiar de nuevo, de pelo, de ropa, de zapatos, de casa, de trabajo, de verdulería, de transporte, de música, de nada.


Y seguramente me encuentre igual

lunes, 2 de marzo de 2009

lunes, 23 de febrero de 2009

tengo la facilidad de disfrutar al contemplar las plantas que tengo en la escalera de casa
tengo la facilidad de entristecerme al ver la primer hojita seca

no tengo la facilidad de regar las plantas con las lágrimas de mi tristeza
no tengo la facilidad de preferir el cemento en época de sequía

martes, 17 de febrero de 2009

el monstruo de la noche


Cada vez que toca la puerta de casa, por las noches, me adelanto a su respuesta
entonces no pregunto nada y directamente le abro la puerta.
Le doy la espalda
llego a la silla
me siento
y recién allí, lo veo:
el monstruo de la noche

(siempre tengo la misma duda... vendrá de una recorrida, serán varios, que hará en Pascua, de que color es su sangre, etc???)

Solo con su acción se sirve un te y me ofrece un espeso café instantáneo.
Luego sin preguntarme nada comienza a fastidiarme con la misma canción de ..."sombras nada más entre tu vida y me vida.... sombras, lalala"...
Y conozco aquella nota en la que desafina hacia arriba y aquella parte que entona apasionado, con una voz única... si me dijera que me ama en ese sol la re sol, me escaparía con él.
Por suerte eso no sucede y me quedo

Entonces al terminar la canción saca de su bolsillo la gran lupa, la coloca sobre la peor parte de mi día y una vez seguro de mi atenta observación, se retira.
Lo que sigue es obvio:
comienzo a caminar por la casa, levanto las tazas, me lavo los dientes, todo lo hago con el amplificado episodio detrás mío... enorme y pegajoso me sigue y persigue.

Finalmente me acuesto y entro en el sueño con la gigante imagen de la peor parte de mi jornada.

Es el monstruo de la noche
que de día no está porque si golpean la puerta siempre pregunto "¿Quien es?"

viernes, 23 de enero de 2009

ya me fui de vacaciones

Irse no es sencillo y regresar tampoco lo es. Irse por lo que dejás
Regresar por lo que volvés a tomar

El bosque de pinos, la pinocha, la carpa, el sol, la arena
los juegos, la sonrisa, el intento de disfrutar esos quince días como si fueran los únicos tiempos despreocupados de los problemas cotidianos, abriendo los ojos cada mañana sabiendo que será distinto. Pensando que desayunar, almorzar, merendar y cenar entre pinos es casi lo que necesitamos para ser felices
y entonces cerrarle la puerta al mal humor y borrar las diferencias que molestan en otro lugar y en otro tiempo.
Un esfuerzo en los primeros días y natural en los demás atardeceres llenos de silencio.

Me dí cuenta que los pájaros tienen un cantar fuerte, que los pinos se balancean con el viento y las piñas caen sobre la arena.
Me dí cuenta que lejos de los edificios las estrellas son más, que el sonido del mar va y viene constante.
Me dí cuenta que El me mira con otros ojos,
le gusto despreocupada por la limpieza y el orden
y a mí me encanta no barrer
Me dí cuenta que a los dos nos gusta el mar aunque la piel tire luego de las olas, seca la sal por el sol y me dí cuenta que ambos estamos desentrenados de tanto ir de la cama al living y del trabajo a casa.
Me dí cuenta que tenemos mas panza que abdominales, y que ambos tenemos fuerza para caminar el camino de médanos sin canzarnos.
Me dí cuenta que no somos originales en la búsqueda de la armonía,
que toda la gente sonreía al saludar sin conocerse, que nunca estaba demás agradecer
cuando no nos sentíamos presionados en el sistema de las cuentas, los horarios y los reclamos.

Me metí en el mar, peligroso por su movimiento y por el color de la bandera
Recordé que de pequeña había más días de bandera celeste (todos)

Saqué una cuenta: si fuí al baño seis veces por día y cada vez caminaba dos cuadras de ida y dos de vuelta, y para salir a la playa caminaba cinco cuadras y lo hacía en un promedio de tres veces por día (no es que había días en los que me quedaba allí en la orilla del mar, sino que hubo días en los que no fuí a la costa), y caminaba para lavar los platos una cuadra de ida y otra de vuelta cuatro veces por día, y si caminaba ocho cuadras cada día para ir a la proveduría... en total caminé por día unas sesenta cuadras (bajo el sol casi siempre) y en toda la estadía alrededor de mil cuadras.
Podría decir c i e n m i l metros y el equivalente en kilómetros
y no me he quejado

Cuando estaba dándome cuenta desarmamos la carpa y regresamos
y en elviaje de vuelta, en los espacios que el pánico de la ruta me dejaba libre, pensaba en el intento de disfrutar de igual manera lo cotidiano, por lo menos ver aquello que se esconde detrás de las obligaciones y que siendo una cosita más entre las cosas, puede vivirse plenamente
Sobre todo porque no puedo sostener la idea de vivir ahogada trescientos y pico de días y solo respirar en el mar unos quince.... algo aquí hace ruido, y no es música.

Este, parece ser un objetivo para el dos mil nueve
La fotografía es de él (él es el autor de la fotografía: "presente y futuro")

domingo, 28 de diciembre de 2008

cambiante: cambiate, nos vamos


a solo un día de ayer, hoy ya pienso en desarmar el bolso

¿Para que?

El quiere el mar y yo la montaña

El café y yo mate

A mi no me gusta la banana split ni la que va por el mar y arroja a la gente al agua

A mí me gusta contemplar el horizonte sin hablar


Si a él le gustase lo mismo que a mí, a mí me gustaría otra cosa?

Por eso dejo el bolso preparado y espero, mientras me paso el protector solar,
porque aunque me quede en el microcentro, debo cuidarme la piel


sábado, 27 de diciembre de 2008

Se va otro más, siguiendo al anterior
y se asoma uno nuevo

me preparo para saltar de uno al otro
aunque antes pienso: y si me quedo al costadito? viendo pasar nomás? quedando intacta del rose que madura? Y si me quedo al lado de la ruta y camino sola? si me quedo bajo mi paraguas de buena marca que no se dobla con el viento? si me uno a los que no se mojan ni se despeinan?

me preparo para saltar del 31 al 1
un salto suave en un abismo
elecciones que requieren un entrenamiento
para pasar sin caer
para caminar sin perderse
porque aunque la ruta vaya derechita, derechita
siempre aprarecen los atajos al costado
con carteles luminosos
y gente llamando

a la una, a las dos y a las....

Gracias. Feliz comienzo, de corazón

martes, 9 de diciembre de 2008

del globo que te conté al principio, ese que un día se soltó de la mano de una niña


un poema liviano

sin letras

una carta de amor

sin palabras

una mirada a sus ojos

y una sonrisa de respuesta


Nado rápido

mis brazos entran al agua, primero uno luego el otro

brazadas silenciosas

avanzo suave

ni rápido, ni despacio


una palabra de una niña

llena de ternura y sencillez

vuela, liviana

para fin de año? falta

se acerca el fin del año, y con él un montón de fines
y no se si alguien recuerda mi "bola de cosas" de la cual escribí algo el año pasado también para esta época. Aún está

Me gustaría estar más liviana para este fin de año, no para poder comer mas en año nuevo sino para poder nadar mas rápido, para poder deslizarme con más facilidad
No me refiero solo a bajar de peso, sino a llevar menos cosas...
Cuando estoy tan cargada, viajo mal

Los sábados por la mañana son casi tan complejos como los domingos, porque no salgo de mi casa rápidamente y me encuentro con la pila de sus platos, la pila de sus papeles, la pila de sus peces, la pila de tierra, la pila de voces, las pilas sulfatadas sobre el piso de madera...
En el desayuno, mientras otra vez saboreábamos el café instantáneo, él me dijo que entendía que yo no tolere las pilas que el no se dispone a tirar (o a ordenar) pero entonces yo debía entender que él ya no me tolere a mí.
¿A mí? ¿Entera?
Me sentí una pila en mi propio ser,
tal vez yo era una de sus pilas, esa que yo misma quería que el tire entre otras...
Oh no! Pensé, pensé... yo tiro y ordeno todo todo el tiempo, pero debo admitir que a veces busco algo sabiendo que ya está en el camión de la basura, con algún cartonero o aún en la vereda... pero que ya no recuperaré.
Esta vez, respiré profundo (creo estoy mejor de los bronquios sin medicación) y me fuí, cortando la discusión (se que él se alegró porque pudo concentrarse en su tarea, la de olvidar)
claro, me fuí con toda la cabeza inflada de pensamientos, como si allí estuviera concentrándose la solución al conflicto de la salvación del universo, aunque fuera solo el descubrimiento de su pila en mí o de mi pila en su ser... luego de unos minutos fuí logrando alivianar la cuestión y ya todo encontró su respuesta sin avisarme, a veces pasa.

Como siempre, viene otro año y empiezo a balancearme arriba de la palmera, es un ritual. Desde allí arriba veo diferente y si no se parte el arbol pronostica un año de evolución y de dale para adelante.

YO NO TUVE UN POTRILLO

  YO NO TUVE UN POTRILLO yo no tuve un potrillo no pude verlo crecer en el campo al descuido de los eclipses y de los huesos a su galope mi ...