
Cuando voy llorando en el auto nunca tengo los lentes de sol o siempre está nublado
En los semáforos el vehículo de al lado se detiene, el mío también
Y las lágrimas tardan en recorrer mis mejillas lo que dura el rojo en variar a verde
el amarillo es el primer plano de la lágrima
que el vecino mira antes de poner primera
Y tal vez haga una cuadra intentando adivinar porqué lloro:
un familiar fallecido, una mala salud, una deuda o un divorcio
o quizás haga una cuadra intentando recordar hacia donde va
La verdad es que cuando lloro en el auto, no manejo
es él quien conduce con ganas de partir el eje y en la ochava perderme
porque si el destino fuera un abismo nos quedaríamos sin nafta
y así, continuaría llorándole a su paciencia
¡Es que para mí está lloviendo y el suelo patina,
charcos de agua en las que chapoteo solita y salpico sus botas!
Sucede a veces que acelera para chocar y dejo de llorar
pero como no nos vamos a matar, sigo un poco más
Que me bajo, no te lo digo más
y en el próximo rojo me escapo
y ahí sí: "llorá, a ver como te arreglás
caminá, que te duelan los pies,
que con suerte te perdés, y ya no me ves"
(debe pensar él)
Otra veces, el auto me duerme,
será el motor o el amor
será la frenada que me hace pensar
o el arranque cuando hay que empujar...