domingo, 14 de septiembre de 2014

si tuviera una constante a mi lado,
pasaríamos todo el tiempo
conversando sobre la tangente
con los pies colgando

domingo, 17 de agosto de 2014

Usted está aquí, enseguida vuelve

usted está aquí
por si se siente perdido
para que sepa,
lo tengo presente
en mi lenguaje

sea paciente y espere
a que mi caprichoso discurso
lo devuelva a su tiempo
y en la forma que necesita

las ganas han agregado velocidad
y el desgano puso presente de más
que hasta hoy fué siempre un instante
el olvido perforó lo inmediato
y los recuerdos le metieron garra
a estas dimensiones 

un retoque más:
sacudiré mi cabeza
y podrá encontrarse

ni fuertes ni débiles
cuando estamos en los otros así
se nos borra el vestuario un rato

pasa la tierra bajo los pies
como un viento en contra
hasta que hace tope 
el horizonte con las raíces 

ya estoy terminando de tenerlo
así que en un abrir y cerrar de ojos
yo no sabré donde está usted

Te estudio, mi cielo

Desde que me anunciaron los astros 
que tendrían entre sus luces,
(chispa amarreta a veces, la del roce)
hasta el día de la fecha
las respuestas de mis lluvias
la natalidad perdida y el peso al nacer
te estudio,
mi cielo.

desconocer en cada sol
porqué lloro, "a no ser quesea" esa,
justamente una causa contenta,
que jugara a las escondidas
con mi distraída razón
y de pronto se presentara
disfrazada de pena,
tocándome con piedra libre
(porque yo sería un árbol)
para todos los compa,
y llenara de felicidad mi nombre
por un rato de universo
te estudio,
mi cielo

¿Y que recompensa puede tener
una estrella lástima, más que lograr evaporarse
conforme a su estado, llanto consuelo?
Sólo se me ocurre un berrinche en la tierra
zapateo de los rayos que quieran caer
cerquita de mis botas, ¡ahhhh pasto pedazo!
espantar moscas que me revuelen
llenas de palabras heridas, pegajosas
que creyéndose abejas, me hagan panel
hasta ser llena de miel un hermoso consejo
de abuela buena, y otra vez me olvide
sobre la falda de un mayor
porqué lloro

descanso al fin lo que ignoro,
sobre un tapíz de motivo universal
que no sabe si cabe en ese marco
ni quien le metió tanto hilo

jueves, 3 de julio de 2014

fuertes eslabones














Tiene la timidéz del arroyo
que se deja secar por el sol
antes del azul más frío

Tiene apenas abiertas las alas
para sentir los pies despegados
y favorecer a la tierra, del aire

Compuesta por la electricidad
de las rayas esbozadas
derrama sangre tranquila
y los dientes de masticar
los usa para apretar

Cada tanto se le abre la posibilidad de reinventarse a gusto
sobre un mantel de extroversión, entre aplausos y telones:
un gran momento lleno de vacío para plasmarse de cuerpo entero
sobre la tela que puede coserla en el idioma que desee.

Pero se repite una y otra vez
se metaboliza exacta
en sus bolsillos
y se lleva
a la boca
la cadena de
ade ene
que sopla
reconoce
y
agradece




miércoles, 2 de julio de 2014

el peso sobre la tierra

ya está en la orilla donde el aroma del horizonte viene en olas está viendo pájaros y no sabe si le gustan pero casi tiene sus alas recibe la espuma del mar en sus pies, tampoco sabe si le agrada, pero su firmeza es puerto no siente el tiempo y aunque se encapriche,,, solo sucedemos en la intemperie ahora mueva un poco sus brazos hágase viento de plumas desentierre el futuro de sus pasos a ver si despierta y así tal vez, yo pueda ir a casa a descansar un rato y contarle después

sábado, 21 de junio de 2014

El escándalo de tu padre

El escándalo de tu padre
por no saber donde quedaba la luna
fué la cáscara cayendo antes de tiempo
tus manos frotando mi piel
sobre manchas confundidas
que eran lunares

desobedientes
por suerte


miércoles, 28 de mayo de 2014

bajo en congreso


Un hombre golpea el bastón blanco contra el piso de la estación de subte de la línea A. 
Estación que agarra Rivadavia derecho y eso me gusta, donde está Perú también.
Ese hombre de cabello gris y poco, golpea su bastón de esta manera:

Paf paf paf. 
Son negras. Sin dudas.
Tomando como referencia
el tiempo que suele tomarse:
compás corazón,
que sigue los latidos
del presente existir
de cada quien.
Vivo.
Son negras.

Entendí que era un llamado, así que me acerqué. Le miré el oído y le dije: Señor, cuando llegue el próximo subte (recién se iba uno) lo ayudo a subir. 
Me agradeció y explicó que quien lo había llevado hasta allí ya se había ido en el tren anterior.

Es una posta la del ciego.
La de todos. Tramos. 
Pequeñas líneas imaginarias de llegada 
que nos reponen fuerza, y nos llenan de a poco de amigos y de aire. 
La línea original no la imaginamos nunca.
Es una posta aún sola, pienso. 

En la estación Río de Janeiro entendí que está bien ser atentos con uno mismo, a modo de entrenamiento. 
Se llenó de gente el vagón, de modo que el señor ciego que estaba frente a mí, ya no estaba visible.

Recordé los minutos anteriores, donde estábamos parados en silencio esperando el tren bajo, y pensé: 
"voy a describirle como soy" y asomé a una mujer de cuarenta años.
Descarté la idea. Estábamos cómodos en ese silencio. Yo estaba cómoda.
Se me ocurrió ir por la forma y el color: "tengo una campera de cuadros azul y marrón con capucha de plumas y esos botones de madera ovalados que se meten en un lazo de cuero, que ya me estoy quitando porque acá abajo siempre tengo mucho calor. El cabello que tengo es castaño y está despeinado. No, no hay forma de prolijidad ahí. Mis ojos son claros y cambian con el tiempo así que no sé exactamente... nunca se de que color son..."

Luego de hallarme en el ensayo de mi mente... no le dije nada 
No sabía si querría, y olvidé pensar en esa pregunta. 
¿Quiere que le diga como soy? 
Sabía como era él, y yo acababa de conocerme y quería estrenarme. 

Ahora escribo esto en la estación de Plaza Miserere.
Ahora ya estoy en Pasco y bajo en la próxima.
Voy a decirle a la señora que está a su lado que el señor ciego baja en Perú.