domingo, 14 de diciembre de 2014

el peso al hombro

Tuve unas estrellas al hombro es esos días,
tu aliento justo en mi próximo paso
y un gatillo que por las dudas,
se mantenía duro por oxidado
mojado en las lluvias
que a cada rato
nos inundaban los blancos.
Gotas disparos.
Dramas deshabitados.
Llanto evaporado.

Y seguíamos, con los disgustos enfrentados
aún fallando nuestros ojos el encuentro.
Tomamos algo de un recuerdo,
picamos algo antes de salir
para no morir de hambre en el camino.
Y una vez en ruta fina de una sola mano,
de animales veloces cruzados,
nos bendecimos en alto,
como las copas de los amigos.

Y en el fondo lo que pasó:
la borra de nuestro barro latido
se desliza salvando una noche tras otra
comprometiendo al velador
que monta guardia al lado de mi cama
Ni valiente
Ni cobarde.
Clik de Luz.

Y lo que no sucedió regresa
caprichosamente en mi marcha
como una señal divina primero
y sentándose sobre hielos después
Empedernido, lo que no fué,
suceso silencioso e inflado de posibles
(pochoclos de los títulos)
que no levantaron la mano
y así ganó por votación
el harto hallazgo
del peso de tu mano
sobre mi hombro
que yo creía
que eran estrellas

domingo, 7 de diciembre de 2014

lunes, 24 de noviembre de 2014

azul inmenso

que ya no sea 
de color azul la mañana
con ese pedazo
de noche estirada
¡vaya con su fiaca 
a desperezarse 
en otro amanecer,
vaga nocturna!

que bastante me cuesta
separar la vida en días
para tener lo que resta
en meses y años,
la cuenta que nos hacemos
para protegernos del Disperso:
ese miedo de perderse en lo inmenso
y no prestar la atención merecida
a una mañana
como la de hoy
azul 
por ese pedazo
de noche niña
que le tironea del bolsillo al día
y se le guarda 
y allí se queda
dormida por hamacada
soñando los recuerdos
que tiñen los días
y por más que pida
que ya no sea
de que color







miércoles, 15 de octubre de 2014

desarmes

voy por el desarme
de los espejos
por siete años más
de inconsciencia
para no saberte tanto,
de incontinencia verbal
para abandonar tu silencio
a la muerte de sus acciones

las raíces tienen el aparente desorden
que llevan nuestros nombres enredados
y la suavidad para soltar sin romper
aquello que intentamos ser
y elevarnos en estas copas
tan altos y perdidos

borrachos de lo que queda
en el fondo,
mejor parte
evaporado
suspiro
y terminálo
de una vez
el trago

voy por el desarme
de mi estructura atómica
por el clavado a la pileta,
aprendida de nadar
sofisticando la flotación,
para hacer más amenos
los instantes sobre la superficie,
para no depender de la distancia
del deber hacer pié

mi desarme nuclear
se desata
de a poco,
soy
un prometedor
desparramo
de mí



domingo, 14 de septiembre de 2014

si tuviera una constante a mi lado,
pasaríamos todo el tiempo
conversando sobre la tangente
con los pies colgando

domingo, 17 de agosto de 2014

Usted está aquí, enseguida vuelve

usted está aquí
por si se siente perdido
para que sepa,
lo tengo presente
en mi lenguaje

sea paciente y espere
a que mi caprichoso discurso
lo devuelva a su tiempo
y en la forma que necesita

las ganas han agregado velocidad
y el desgano puso presente de más
que hasta hoy fué siempre un instante
el olvido perforó lo inmediato
y los recuerdos le metieron garra
a estas dimensiones 

un retoque más:
sacudiré mi cabeza
y podrá encontrarse

ni fuertes ni débiles
cuando estamos en los otros así
se nos borra el vestuario un rato

pasa la tierra bajo los pies
como un viento en contra
hasta que hace tope 
el horizonte con las raíces 

ya estoy terminando de tenerlo
así que en un abrir y cerrar de ojos
yo no sabré donde está usted

Te estudio, mi cielo

Desde que me anunciaron los astros 
que tendrían entre sus luces,
(chispa amarreta a veces, la del roce)
hasta el día de la fecha
las respuestas de mis lluvias
la natalidad perdida y el peso al nacer
te estudio,
mi cielo.

desconocer en cada sol
porqué lloro, "a no ser quesea" esa,
justamente una causa contenta,
que jugara a las escondidas
con mi distraída razón
y de pronto se presentara
disfrazada de pena,
tocándome con piedra libre
(porque yo sería un árbol)
para todos los compa,
y llenara de felicidad mi nombre
por un rato de universo
te estudio,
mi cielo

¿Y que recompensa puede tener
una estrella lástima, más que lograr evaporarse
conforme a su estado, llanto consuelo?
Sólo se me ocurre un berrinche en la tierra
zapateo de los rayos que quieran caer
cerquita de mis botas, ¡ahhhh pasto pedazo!
espantar moscas que me revuelen
llenas de palabras heridas, pegajosas
que creyéndose abejas, me hagan panel
hasta ser llena de miel un hermoso consejo
de abuela buena, y otra vez me olvide
sobre la falda de un mayor
porqué lloro

descanso al fin lo que ignoro,
sobre un tapíz de motivo universal
que no sabe si cabe en ese marco
ni quien le metió tanto hilo