lunes, 20 de julio de 2015

misión en tu sueño

recién llego de tu sueño y tengo frío

en la vigilia de humo 
te llevo la voz
y no decís nada,
anestesiada mi boca,
cae el silencio en un hilo 
de atónita saliva

el peso de tus oraciones ordenadas
en la punta de mi lengua
me llenan de moretones
las ganas de contar
que drenarán más tarde,
al caer por el peso despierto

voy a taparme ahora
con una manta
abrazada

¿te dije que tenía frío?

recién llego de tu sueño
que es un poco morir cada vez
en una misión desquiciada
siempre lista para constelarte la conciencia
mientras duerme todo tu sentido 
… 
sí claro, aunque no quieras
no me prestás tu pasado
(nunca me prestás nada)
ni te robo lo prohibido soplando secretos,
solo me designa tu respiración
un cargo entre raíces


¡Y a mí me sacan de la cama
para meterme en tu sueño
y no digo nada!


Es cierto que perdemos grandes momentos
riendo a más no poder, los desconocidos, 
rodeando el fuego de tu cerebro
pero de pronto, como siempre inevitable,
todo se hace invierno de hielo
y es el frío la campana
que indica el regreso lento
de tu pestaneo


recién llego,


llamáme 
cuando despiertes

sábado, 11 de julio de 2015

fui un blanco

me levanté y me pasé un poco el trapo
para ver el tamaño de la herida,
el cuenco en mi carne se había llenado
y seca la sangre no dejaba ver el fondo

la clavícula había trabajado duro
para sostenerme en una obra
mujer fuerte en percha
y si el marco tuviera una tela
con las pestañas le haría tajos
cortina de flecos de puerta al campo

recién me habían pegado el tiro
en una esquina de la paternal
y en un esfuerzo de fiebre caliente
palmeando recuerdos,
despejé a los gitanos
que me cantaban el envido
en tono de muerte
y sin ver hasta donde mi vida,
me pedían un ritmo,

así que lento mi corazón
desplegué un fondo de mar
y me puse a bailar


pasó aquel día
de golpe y metal
me quedé tan quieta
que no pudieron errar


a mi mente fiaca que no sabe esperar

jueves, 30 de abril de 2015

el cráneo para otra cosa

ayer pensaba en una pena escandinava,
no sé bien porqué raíz,
y esta mañana ya le doy rienda suelta
a mis preparativos para la china con amor
mi costumbre de ponerle países a las ganas
como nombres a los hijos o lluvias a la tierra
me deja lejos a veces de lo propio cercano
me llenan de aire los puertos sin despedida
estados partidos y recién llegados distraídos
para ser una viajera completa
aún me faltan grados y
dormir un océano entero


sábado, 18 de abril de 2015

Sensual Y Harto

le preguntó hasta donde la quería,
montada en un gesto
enroscándose un rulo
semi de todo el total de la belleza
empedernida en el fastidio
sensual y harto

y al final hicieron el amor
en el camino
por las dudas
sobre todo
lo prometido

hasta sudar el tiempo

jueves, 5 de marzo de 2015

la camada

somos camadas en el tiempo
enroques de emociones
nudos de luces en el aire
(la velocidad es una madre apurada,
que de la mano exige a los pequeños pies,
creando un andar entre el trote y el arrastre
todo sea por algo)

el 56 esta mañana lleva el mismo color, pero es la primera vez que subo así
con los ojos como vidrios y aunque me bajo "una después", refiero "hasta El Congreso, por favor"

somos camadas en el tiempo
géneros latiendo adentro de bolsillos
tarjetas y números intentan ordenar
un delivery de acciones
un paquete la supervivencia 
un vacío el salto

nace otra época de aquel tiempo pasado fue mejor cada tanto
se tira el diagnóstico de una mente perdida cada siete brillantes
se esfuerza la maestra y la materia,
prima con ganas, 
para que no sea esto,
tan remoto algún día
jornadas, momentos, instantes 
ratos y segundos posan sobre el presente,
y nos distraen con una selfie
(porque siempre estamos 
en pregunta y respuesta
en focos y planos
enteros o partidos)

en el sello que llevo 
y en los carteles,
y en el respaldo del otro pasajero
que se molesta con mis rodillas
en la borra que no entiendo
y en la manija de mi peso
en el brazo pegado,
y si se abre la camisa usted
también en su pecho,
en todos lados
tiene la fórmula el tiempo
por eso
toco el timbre justo en la plaza
ésta vez suena, el chofer escucha
miro atrás y desciendo


lunes, 2 de marzo de 2015

muñecas rotadas


la misma ráfaga que voltea mi cabeza
el hilo que frunce este rostro desparejo
entre lo que el sol encandila
la escasez de pestañas y los nervios
la espalda que cubre mi pecho
con este pedazo de tela 
que me anda chingando hace rato
la cadera, espera del baile,
al pié de un valle de pasos
en eje forzado a los diez y diez 
del suelo mis pies, veamos
no son y media todavía

no sé que tenía yo
cuando usted me vió

en mi vientre el vértigo
la verguenza y un par de lentejas
que germinadas dos niñas 
la luna y la luna
un centenar de aniversarios 
de cada vena encendida
entre festejos y despilfarros 
de sangre bendita en ironía
arremetiendo en cada subida 
bombea, Corazón y Tranquilo
los hombros unidos a lo constante 

no sé que tenía yo
cuando usted me vió

tuve las muñecas rotadas
y los ojos perdidos de verlas girar
flotando en el río
metida en una goma de camión
ví pasar Potenciales
y una serpiente camuflada en un camalote
equivalente en la matemática infancia,
a cientos de ellas pasando a cada rato
dios! y las que pasarían cuando dormía
y soñaba un mundo sin reptiles!

llevaba la flor en la oreja y un lápiz ahí mismo
el olor de los trajes sin estrenar de todos los hombres
la suavidad de las telas peinando mi piel
tenía la música entre las piernas mientras corría
y con las manos me empujaba en el viento
un examen en el aire sin apuntes,
hombre siempre empezó con hache

silencio

cuando usted me vió 
yo tenía todo

domingo, 22 de febrero de 2015

sobre la estepa


           sobre la estepa quisiera hablarte
                                   
                         despacio con la boca
                         modulando la tierra
                         estirando el pasto con los dientes

                        frunciendo moños en el aire
                        tomando el vino por las astas
                        para entibiar la frente

así secos de pasado
y con todo respeto
quisiera decirte
          si la sed nos deja
          la última cosa

soltaríamos el idioma
por la recompensa enorme
de no volver a entendernos
                   entre tu fastidio y mis santos


con el horizonte en tu cintura
y las raíces aquí metidas
                   un solo gesto el cuerpo    

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