jueves, 5 de marzo de 2015

la camada

somos camadas en el tiempo
enroques de emociones
nudos de luces en el aire
(la velocidad es una madre apurada,
que de la mano exige a los pequeños pies,
creando un andar entre el trote y el arrastre
todo sea por algo)

el 56 esta mañana lleva el mismo color, pero es la primera vez que subo así
con los ojos como vidrios y aunque me bajo "una después", refiero "hasta El Congreso, por favor"

somos camadas en el tiempo
géneros latiendo adentro de bolsillos
tarjetas y números intentan ordenar
un delivery de acciones
un paquete la supervivencia 
un vacío el salto

nace otra época de aquel tiempo pasado fue mejor cada tanto
se tira el diagnóstico de una mente perdida cada siete brillantes
se esfuerza la maestra y la materia,
prima con ganas, 
para que no sea esto,
tan remoto algún día
jornadas, momentos, instantes 
ratos y segundos posan sobre el presente,
y nos distraen con una selfie
(porque siempre estamos 
en pregunta y respuesta
en focos y planos
enteros o partidos)

en el sello que llevo 
y en los carteles,
y en el respaldo del otro pasajero
que se molesta con mis rodillas
en la borra que no entiendo
y en la manija de mi peso
en el brazo pegado,
y si se abre la camisa usted
también en su pecho,
en todos lados
tiene la fórmula el tiempo
por eso
toco el timbre justo en la plaza
ésta vez suena, el chofer escucha
miro atrás y desciendo


lunes, 2 de marzo de 2015

muñecas rotadas


la misma ráfaga que voltea mi cabeza
el hilo que frunce este rostro desparejo
entre lo que el sol encandila
la escasez de pestañas y los nervios
la espalda que cubre mi pecho
con este pedazo de tela 
que me anda chingando hace rato
la cadera, espera del baile,
al pié de un valle de pasos
en eje forzado a los diez y diez 
del suelo mis pies, veamos
no son y media todavía

no sé que tenía yo
cuando usted me vió

en mi vientre el vértigo
la verguenza y un par de lentejas
que germinadas dos niñas 
la luna y la luna
un centenar de aniversarios 
de cada vena encendida
entre festejos y despilfarros 
de sangre bendita en ironía
arremetiendo en cada subida 
bombea, Corazón y Tranquilo
los hombros unidos a lo constante 

no sé que tenía yo
cuando usted me vió

tuve las muñecas rotadas
y los ojos perdidos de verlas girar
flotando en el río
metida en una goma de camión
ví pasar Potenciales
y una serpiente camuflada en un camalote
equivalente en la matemática infancia,
a cientos de ellas pasando a cada rato
dios! y las que pasarían cuando dormía
y soñaba un mundo sin reptiles!

llevaba la flor en la oreja y un lápiz ahí mismo
el olor de los trajes sin estrenar de todos los hombres
la suavidad de las telas peinando mi piel
tenía la música entre las piernas mientras corría
y con las manos me empujaba en el viento
un examen en el aire sin apuntes,
hombre siempre empezó con hache

silencio

cuando usted me vió 
yo tenía todo

domingo, 22 de febrero de 2015

sobre la estepa


           sobre la estepa quisiera hablarte
                                   
                         despacio con la boca
                         modulando la tierra
                         estirando el pasto con los dientes

                        frunciendo moños en el aire
                        tomando el vino por las astas
                        para entibiar la frente

así secos de pasado
y con todo respeto
quisiera decirte
          si la sed nos deja
          la última cosa

soltaríamos el idioma
por la recompensa enorme
de no volver a entendernos
                   entre tu fastidio y mis santos


con el horizonte en tu cintura
y las raíces aquí metidas
                   un solo gesto el cuerpo    

tendidos sobre la estepa
                 

domingo, 14 de diciembre de 2014

el peso al hombro

Tuve unas estrellas al hombro en esos días,
tu aliento justo en mi próximo paso
y un gatillo que por las dudas,
se mantenía duro por oxidado
mojado en las lluvias
que a cada rato
nos inundaban los blancos.
Gotas disparos.
Dramas deshabitados.
Llanto evaporado.

Y seguíamos, con los disgustos enfrentados
aún fallando nuestros ojos el encuentro.
Tomamos algo de un recuerdo,
picamos algo antes de salir
para no morir de hambre en el camino.
Y una vez en ruta fina de una sola mano,
de animales veloces cruzados,
nos bendecimos en alto,
como las copas de los amigos.

Y en el fondo lo que pasó:
la borra de nuestro barro latido
se desliza salvando una noche tras otra
comprometiendo al velador
que monta guardia al lado de mi cama
Ni valiente
Ni cobarde.
Clik de Luz.

Y lo que no sucedió regresa
caprichosamente en mi marcha
como una señal divina primero
y sentándose sobre hielos después
Empedernido, lo que no fué,
suceso silencioso e inflado de posibles
(pochoclos de los títulos)
que no levantaron la mano
y así ganó por votación
el harto hallazgo
del peso de tu mano
sobre mi hombro
que yo creía
que eran estrellas

domingo, 7 de diciembre de 2014

lunes, 24 de noviembre de 2014

azul inmenso

que ya no sea 
de color azul la mañana
con ese pedazo
de noche estirada
¡vaya con su fiaca 
a desperezarse 
en otro amanecer,
vaga nocturna!

que bastante me cuesta
separar la vida en días
para tener lo que resta
en meses y años,
la cuenta que nos hacemos
para protegernos del Disperso:
ese miedo de perderse en lo inmenso
y no prestar la atención merecida
a una mañana
como la de hoy
azul 
por ese pedazo
de noche niña
que le tironea del bolsillo al día
y se le guarda 
y allí se queda
dormida por hamacada
soñando los recuerdos
que tiñen los días
y por más que pida
que ya no sea
de que color







miércoles, 15 de octubre de 2014

desarmes

voy por el desarme
de los espejos
por siete años más
de inconsciencia
para no saberte tanto,
de incontinencia verbal
para abandonar tu silencio
a la muerte de sus acciones

las raíces tienen el aparente desorden
que llevan nuestros nombres enredados
y la suavidad para soltar sin romper
aquello que intentamos ser
y elevarnos en estas copas
tan altos y perdidos

borrachos de lo que queda
en el fondo,
mejor parte
evaporado
suspiro
y terminálo
de una vez
el trago

voy por el desarme
de mi estructura atómica
por el clavado a la pileta,
aprendida de nadar
sofisticando la flotación,
para hacer más amenos
los instantes sobre la superficie,
para no depender de la distancia
del deber hacer pié

mi desarme nuclear
se desata
de a poco,
soy
un prometedor
desparramo
de mí