lunes, 23 de febrero de 2009

tengo la facilidad de disfrutar al contemplar las plantas que tengo en la escalera de casa
tengo la facilidad de entristecerme al ver la primer hojita seca

no tengo la facilidad de regar las plantas con las lágrimas de mi tristeza
no tengo la facilidad de preferir el cemento en época de sequía

martes, 17 de febrero de 2009

el monstruo de la noche


Cada vez que toca la puerta de casa, por las noches, me adelanto a su respuesta
entonces no pregunto nada y directamente le abro la puerta.
Le doy la espalda
llego a la silla
me siento
y recién allí, lo veo:
el monstruo de la noche

(siempre tengo la misma duda... vendrá de una recorrida, serán varios, que hará en Pascua, de que color es su sangre, etc???)

Solo con su acción se sirve un te y me ofrece un espeso café instantáneo.
Luego sin preguntarme nada comienza a fastidiarme con la misma canción de ..."sombras nada más entre tu vida y me vida.... sombras, lalala"...
Y conozco aquella nota en la que desafina hacia arriba y aquella parte que entona apasionado, con una voz única... si me dijera que me ama en ese sol la re sol, me escaparía con él.
Por suerte eso no sucede y me quedo

Entonces al terminar la canción saca de su bolsillo la gran lupa, la coloca sobre la peor parte de mi día y una vez seguro de mi atenta observación, se retira.
Lo que sigue es obvio:
comienzo a caminar por la casa, levanto las tazas, me lavo los dientes, todo lo hago con el amplificado episodio detrás mío... enorme y pegajoso me sigue y persigue.

Finalmente me acuesto y entro en el sueño con la gigante imagen de la peor parte de mi jornada.

Es el monstruo de la noche
que de día no está porque si golpean la puerta siempre pregunto "¿Quien es?"