martes, 21 de marzo de 2017

instrucciones para tantear los santos (desafío celeste)

intentar no ver nada en absoluto
tomar de una bocanada la devoción
a la altura de los mortales,
sentir un poco de sed
dejar fraguar la fe hasta conseguir un pecho que pueda moldearse en la oscuridad

entrecortar la respiración sin dramatizar el aire
y extender los brazos como en el gallito ciego
juntar los dedos de manera tal que se fortalezcan al tacto
pero que al mismo tiempo no entren en lanzas

calma
se supone que es de noche
o que logramos su oscuridad
pero si hace falta, cerrar los ojos
(sin apretar los párpados)

girar como las agujas de un reloj
en ese sentido de tiempo
sobre nuestro propio eje
y sentir el orgullo de conservarlo
(como un ebrio y el poste)
y agradecer,
agradecerlo todo
hasta la memoria
para recordar donde pusimos la estatuilla por última vez
y ganar terreno en ese cielo

dar pasos solo si el horizonte nos confía la gracia de movernos

al primer contacto de las yemas de los dedos
acariciar suavemente la superficie de arriba hacia abajo
reconocer los relieves de la tela bajo el yeso
(se puede sonreír y oler profundo, dios)
dejar pasar al artesano
cincelar el corazón
y abrazar al santo

nombrarlo






1 comentario:

Javier dijo...

Qué poema LetiiiI! Música, clima, emoción, juego, ironía. Está mal que empiece por la exclamación. Hacer un análisis meramente literario, creo, no alcanza.
Me alegra la madurez de tu voz, LetiiiI. Creo en ella.

Excelente