sábado, 12 de diciembre de 2015

te lo digo porque sí, porque no preguntaste
entre los ruidos de los disparos que erran mi cuerpo
y llenan mi pasado de agujeros
por los que derrama el dolor su grito
y más aturdida aún

te lo digo porque sí, porque en la tierra dudaste
que no tengo romero ni arándanos ni nada
que el vestido vuela por el viento
mientras corro por dentro
y tropiezo
y como barro
y sigo
tengo sed y sudor
no me sale nada
los poros en mi piel recitan mantras
y es que el ocaso se levanta con cada cucharada
con un par de puñados y centímetros apenas

te lo digo porque sí, porque está casi lloviendo
y tengo pensado saltar en cada gota sobre el agua
hasta perderme en las ondas sobre la superficie
en el expansivo silencio

no tengo tomillo
ni tengo pensado nada
no te preocupes por un susurro