lunes, 29 de septiembre de 2008

Paro docente dos

Es matemático que en unos días, los niños ya lo saben, vienen otros dos días de paro docente.
Ya saben sumar, restar, dividir, multiplicar... ordenar de mayor a menor y de menor a mayor... y si en lugar de números son valores? que viene primero, que sigue luego.

me cansé. estaba escribiendo y me quedé en blanco, como una hoja sin nada, como si no hubiera que escribir.

martes, 23 de septiembre de 2008

uno de mis jefes / parte uno



Tengo varios jefes,
pero a uno de ellos lo nombraron (creo que sus jefes) súper-héroe
y como le falta tela a su capa vuela muy mal,
sin equilibrio,
y cada tanto me lleva por delante,
me tira al suelo, con mi cuerpo rompo algo sin querer y debo pagarlo.





Por favor, pensar bien a quien se le reparten los poderes.

domingo, 21 de septiembre de 2008

paro docente


Una niña, un niño, varios niños y niñas esperan con el lápiz en la mano y la mirada fija en los labios de la maestra, atentos, silenciosos, para escuchar la primera oración.

La escena parece detenida en ese instante anterior a la emisión de la primer palabra. Alguna paloma vuela en el patio, pero nada se oye. Por eso parece una pausa. Una estampa, una foto de ese momento en el que los niños esperan que las palabras no sean complejas, que sean claras, lindas, que formen una cálida oración, que se nombre el punto y aparte si es necesario y que la "H" se marque con una respiración profunda o con un cómplice gesto.

En esa imagen se detuvo el tiempo, en los ojos espectantes e inquietos de los alumnos.


Acción, y por fin la maestra dice:

Señores padres el día miercoles 17 y jueves 18 de septiembre los docentes se adhieren al paro por lo tanto no habrá clases...


Cierran sus cuadernos.

Cierran las puertas de la escuela que no tiene docentes porque deben dejar de enseñar para poder continuar enseñando luego, para que los niños tal vez puedan escribir otra oración... con palabras lindas, simples, con o sin errores de ortografía.


Los alumnos entonces deciden hacer un picnic en la plaza porque pasarán días sin escuela. Sonríen, pero no festejan, solo ocupan el espacio vacío con algo que los divierta y los invite a jugar un rato. Una pausa para seguir aprendiendo.


Los docentes dejan el aula tristes y vuelven porque enseñar es lo que saben y quieren el reconocimiento que se merecen.




viernes, 12 de septiembre de 2008

La experiencia de la canaleta


Una vez estuve un largo rato haciendo un enorme esfuerzo por salir de una canaleta en el mar. Pasada la primer rompiente (o la segunda, no recuerdo)

Braseaba, pateaba, ondulaba mi cuerpo. Y nada.

No podía pasarla, no podía volver a la costa, no podía.

Y me cansaba, me fatigaba.

Entonces paraba, flotando hacia arriba (la plancha) tomaba aire y volvía.

Volvía y el mar me sacaba un poquito y me devolvía otro tanto.

No avanzaba, tampoco retrocedía, nada.

Casi me hubiera dejado llenar de agua.

Pero de pronto pude ver una hojita que flotaba y como en diagonal salía directo a la costa...

Me sentí una hojita y con un poco de mi ayuda fui en direccion diagonal a la orilla.

Y salí.


Me senté en la arena y aún siento el sonido de mi respiración sobre el agua.